lunes, 27 de octubre de 2014

Extraña Alma Gemela (parte 6 de 6) - Felina

Cuando el sueño de amor de una mujer… se convirtió en la pesadilla de otra.

Original De Iván Cuevas

CAPÍTULO 6: Neurolépticos Anónimos.

(I)

Timmy, vestido con su bata del hospital y sus calzando sus sandalias, camina a lo largo de la avenida; pasa junto a la barda que promociona a Eleanor. Levanta su mirada y se encuentra con el anuncio espectacular del partido. A un lado del anuncio se ve la luna llena y las nubes que pasan exageradamente rápido por el cielo nocturno.

A pesar de que la puerta de acceso al Incubus’ Club está cerrada, se filtran por las rendijas algunas de las fuertes y dinámicas luces azules provenientes del interior. Timmy enseña con rostro temeroso su credencial escolar. Sin decir nada, los guardianes abren al unísono las puertas. Una explosión de luces estroboscópicas iluminan el rostro de Timmy, acompañado por un suave viento que alborota su bata. La expresión de Timmy es neutral.

Al interior, cientos de muchachos y jovencitas se divierten al ritmo de la música. Bailan en compases agresivos, separados unos de otros. Todos ellos están disfrazados al estilo dark. Algunos danzan solitarios. Todas las razas y colores de piel están presentes; morenos, negros, asiáticos, blancos, etc. Lo único que los unifica son sus vestimentas obscuras.

Las luces estroboscópicas transforman el lugar en un recinto alucinante, los rayos láser destacan debido al humo blanco que llena el recinto.

En las paredes laterales hay una serie de celdas similares a las de los reclusorios; en el interior de ellas varios modelos de ambos sexos se mueven y contorsionan frenéticamente al ritmo de la música; los modelos están vestidos en un estilo prehispánico postmoderno. Ellas con huipiles (con minifaldas) estilizadas. Cubren sus senos con mini sostenes blancos, llevan una bandita en la cabeza adornada con grecas multicolores. Ellos con su taparrabo y su tocado de plumas en la cabeza.

Timmy camina entre sereno y desconcertado ante las novedades que se presentan ante su vista.

Remedando a los videoclips de música dance, la imagen avanza y retrocede arbitrariamente, siguiendo el ritmo de la música. A veces los personajes se mueven en cámara rápida para dar lugar a un movimiento en cámara lenta. Hay insertos relámpago de diversos aspectos del lugar.

Las parejas se mueven frenéticamente siguiendo la melodía. Algunas parejas se besan apasionadamente, tocando hasta el fondo de sus paladares. Las parejas se manosean descaradamente. Dos o tres sujetos bailan solitarios, con los ojos en blanco, como sufriendo algún éxtasis inefable.

De la tarima inferior, surge un llamativo y pintoresco Dragón Chino que se mueve al ritmo de la música.

En la barra, Todd está sentado, de espaldas a cámara. Checa su reloj, son las doce cuarenta. Timmy se acerca. El otro voltea a mirarlo. Timmy lo observa, con temor. Las luces detrás de la cabeza de Timmy le iluminan proporcionándole una aureola.

Vemos el rostro de Todd. Está pintado de blanco, sus labios están de rojo intenso y sus ojos delineados con rímel obscuro. Todd bebe en una copa de champaña y la alza hacia Timmy, en señal de saludo. Las luces detrás de Todd iluminan su cráneo, como formando una aureola de santo cristiano, muy luminosa.

Del lado contrario a donde salió el Dragón Chino, surge una Serpiente Emplumada, un Quetzacoátl. Decenas de chavos y chavas bailan a su alrededor.

La serpiente se mueve al ritmo de la música. Se encuentra con el dragón chino. Los muchachos y muchachas bailan en torno a ellos. La actitud de uno hacia el otro es de ataque.

Todd toma de la muñeca a Timmy. Se lo lleva lejos de la barra. Atraviesan un grupo de muchachos y muchachas de rasgos orientales vestidos como cowboys, pero todos de negro (excepto sus sombreros). Bailan la música techno con pasos de “quebradita”.

Todd y Timmy pasan por enmedio de ellos, se abren paso por en medio de un mar de sombreros norteños.

Al salir del grupo, Timmy choca con una mujer vestida escandalosamente, también de negro. La mujer se da la vuelta, incomoda. Es el travesti. Se da cuenta que ha chocado con Timmy. Éste también se da cuenta de la presencia del otro.

El travesti recoge su bolsa del suelo. Se percata que Timmy lo observa. El travesti observa con desprecio al muchacho. Timmy permanece serio, inmutable. Mueve su cabeza de manera casi imperceptible en un rápido movimiento, al mismo tiempo, entrecierra los ojos.

Timmy quiere decirle algo al travesti, pero Todd lo jalonea con más fuerza y se lo lleva. Timmy no deja de mirar al travesti. El travesti no deja de mirar a Timmy.

Rudy, vestido como de costumbre, está bebiendo una cerveza. Al mismo tiempo está terminando de leer su libro "Revoluciones Científicas". Se le acerca el travesti. Le sirven una cerveza también. El travesti apoya su cabeza en el hombro de Rudy. Éste no se incomoda, coloca su brazo sobre el hombro del otro-otra.

- Y ¿qué tal te fue en puerto zafiro?

- Ay, no pesqué ni un resfriado.

Rudy bebe de su cerveza.

-       Y adivina a quién vi por allá.
-        
Rudy sigue indiferente, bebiendo su cerveza.

-       Al niñito ese del hotel, el de la otra vez.
-        
Rudy casi escupe la cerveza; voltea a mirar al otro-otra, asombrado.

Un billete de “300 pesos” es entregado por Timmy a Rudy, el recepcionista. Mira con recelo al muchacho.

Rudy regresa a la realidad.

-       Y acabo de verlo aquí mismo.
-        
Rudy observa asombrado a su amigo.

Todd lleva a Timmy hacia el segundo nivel. Malicia en Todd.

Rudy y el travesti escudriñan con la mirada el local.

Todd y Timmy llegan caminan por el pasillo. Hay varias puertas a lo largo de éste. Se dirigen hacia la última. Al lado del pasillo, está el “paso de gato”. Se tiene una excelente panorámica de la pista de baile, de la barra y del escenario.

Rudy y el Travesti se dan cuenta de que Todd y Timmy se introducen a una habitación. La última del pasillo. Mirada de picardía en el Travesti. De seriedad en Rudy.

Todd cierra la puerta. Timmy lo mira, temeroso. El lugar es bastante sórdido, abandonado. Hay motores viejos por todas partes. Todd se acerca a Timmy. Coloca ambas manos sobre el hombro de Timmy. Comienza a empujarlo con suavidad hacia la pared. Timmy se nota temeroso. Todd, suavemente sigue empujando. La espalda de Timmy choca con la pared. Desconcierto en Timmy. Lujuria en Todd.

En la entrada del antro, los guardianes abren al unísono las puertas. Una explosión de luces estroboscópicas iluminan el rostro de Terry, acompañado por un viento ligero que alborota su cabello. La expresión de Terry es neutral. Terry viste su típica gabardina.

Todd, muy bruscamente, le da media vuelta a Timmy. Coloca el rostro de Timmy contra la pared. Los ojos de Todd brillan de morbo y deseo.

Terry camina a lo largo de un pasillo lateral, la pared a su lado es una serie de jaulas en las que varios modelos de ambos sexos se mueven y contorsionan frenéticamente al ritmo de la música.

La lengua de Todd se pasea por el cuello de Timmy. Asco en Timmy.

Terry se abre paso entre la gente, se dirige a la barra. El dragón y el Quetzalcóatl se interponen en su camino.

Todd abre su gabardina. Envuelve a Timmy con ella, cual vampiro.

(II)

En su despacho, Eleanor está esperando la llegada del e-mail.

En el antro, Terry se abre paso entre el dragón y el Quetzalcóatl. Se dirige hacia la barra. Decenas de chavos y chavas le estorban en el camino.

La fotografía sin editar llega en el correo. Eleanor la toma. Es la misma que salió en el periódico de Puerto Zafiro, pero ahora está completa. Claramente se nota que es Edgar quien está posando sus manos sobre el hombro de Timmy.

A Eleanor le tiembla la mano con la que sostiene el papel. Camina hacia el centro de la habitación. Se lleva la otra mano al cabello, mortificada. Casi va a arrancárselo. No puede creer lo que está mirando. Cierra los ojos, comienza a reírse histéricamente.

Timmy y todd luchan. Timmy intenta librarse de todd. Caen en el suelo. Todd coloca a Timmy de cara al piso y trata de encimársele, para abusar sexualmente de él.

Eleanor levanta la cara al techo, riéndose, desesperada. Al verla desde el techo, se ve la figura que forman los círculos dibujados en los mosaicos… una serie de Fibonacci gigantesca.

En la lucha, Timmy pierde una de sus sandalias. Timmy encuentra algo de qué agarrarse y le pega con ese objeto en la cara a Todd. Timmy corre hacia la puerta. Le ha roto el labio a Todd, y sangra de color verde aceitoso. Timmy sale huyendo de la habitación. Calza únicamente una sandalia.

Terry llega y le pregunta algo al barman. No lo escuchamos. El travesti está junto a ella. Terry le enseña una foto de Timmy al barman. Es la que Eleanor le entregó a Terry. El Travesti se da cuenta de que Timmy está en la foto. Rudy no está en la barra.

Todd, quien sale corriendo de la habitación, en pos de Timmy (está terminando de abrocharse los pantalones). Todd mira a todos lados, no hay nadie en el corredor. Le sigue escurriendo sangre verde de la boca.

El travesti se acerca a Terry. Platica con ella y le señala la foto de Timmy. Terry le escucha, interesada.

Todd está abriendo, una por una, las puertas del pasillo. Una no cede. La abre de una patada.

Sobre una vieja cama, uno de los bailarines (de taparrabo) de las jaulas se está manoseando con alguna chava dark medio desvestida. Él tiene besos color negro en el cuello.

Desde un extremo del pasillo, Timmy se asoma. Ve a Todd mirar a los de la habitación. Una puerta se abre a espaldas de Timmy. La mano de Rudy se posa sobre su hombro y lo introduce de un jalón al interior de la habitación 3. La puerta se cierra.

En la habitación 3, Rudy observa amablemente a Timmy, que lo mira asustado.

-       Necesito hablar contigo, chico.
-        
Timmy observa con angustia a Rudy.

-       Tú sabes algo de mí que muchos ignoran.
-        
Todd camina por el pasillo. Su mirada está atenta, buscando la presencia de Timmy.

Rudy habla a Timmy.

-       Necesito que me ayudes a guardar el secreto. Con lo que gano como profesor de matemáticas, no me alcanza. Por eso trabajo de noche en la recepción del hotel en que me viste. Por favor, no se lo digas a nadie. Si el director de la escuela se llegara a enterar, me corren.
-        
Timmy observa angustiado a Rudy.

-       Te ayudaré con una condición.
-        
Rudy observa intrigado a Timmy.

Todd se da cuenta de las sombras en la rendija de la puerta. La puerta es abierta violentamente por Todd. Timmy está intentando abrir una ventana, desesperado.

Todd sonríe y se abalanza sobre él. En el camino se interpone Rudy, quien de un puñetazo en la cara saca de combate a Todd. La cabeza de Todd pega contra la esquina de una mesa. Cae en el suelo, inconsciente, tal vez muerto; y descubrimos entonces que parte de su cráneo son circuitos, que chisporrotean alevosamente.

-       Ya cumplí con mi parte del trato.
-        
Timmy asiente, asustado. Sale corriendo de la habitación. Rudy lo observa alejarse.

En su despacho, Eleanor, sin dejar de reír, poco a poco se arrodilla, sin salir del centro de la figura de Fibonacci. Termina hecha cuclillas en el suelo, llorando.

Timmy llega al final de las escaleras. Ya está en la planta baja. Rudy viene bajando, varios peldaños atrás.

Terry se acerca rápidamente hacia Timmy. Lo mira fijamente.

Timmy se percata que Terry lo está mirando.

-       Timoteo.
-        
Timmy lee los labios de Terry. Se angustia. Echa a correr hacia la salida, tropieza. Pierde su segunda sandalia.

Rudy se percata de que Terry persigue a Timmy.

Timmy corre hacia la entrada. Terry va detrás de él. Rudy, de un salto, brinca lo que le falta para llegar a la planta baja. Corre en pos de Terry.

Las puertas se abren nuevamente. Entra una horda de chavos y chavas. Todos en la onda “dark”. Timmy lucha contra la corriente.

Terry ya está muy cerca de Timmy. Pero Rudy la toma del brazo y la detiene.

- ¡Suélteme!

- No voy a permitir que le haga daño al joven.

Timmy ya está saliendo.

Terry saca algo del interior de su gabardina. Le echa a Rudy en los ojos “Spray Antirrobos”. Rudy la suelta de inmediato, adolorido.

Terry logra salir. Pero ya no hay nadie en la calle. Timmy ha desaparecido.

Timmy corre desesperado a lo largo de la calle, recordando.

-       No niegues que no te gusta.
-        
-       Con lo que gano como profesor no me alcanza.
-        
-       Y si no, voy a hacer que te guste.
-        
-       Si el director de la escuela se llegara a enterar, me corren.
-        
Timmy se aleja rápidamente.

Rudy está de cuclillas en el suelo, acompañado por el travesti.

Terry ha regresado al interior del antro, recoge la sandalia de Timmy. La mira.

-       Aquella doncella a la que le quede, se casará con el príncipe.
-        
Sonríe y luego la tira detrás de ella.

El ambiente es más tranquilo. Rudy tiene los ojos llorosos.

- Pero no es para que chilles, mi rey.

- No estoy triste, idiota. ¿no viste lo que pasó?

Un pañuelo es ofrecido a Rudy por Terry. Rudy lo toma, sin darse cuenta que se lo dio Terry.

-       Lamento lo que le hice. El efecto pasa rápido.
-        
Rudy mira con recelo a terry.

-       Si ese muchacho realmente es su amigo, me ayudará después de lo que voy a contarle.
-        
Rudy intrigado.

(III)

Eleanor está tirada en el piso de su despacho, tendida en el centro de la figura de Fibonacci. Tiene la mejilla apoyada en el mosaico. Mira fijamente hacia algún punto. No parpadea. Recuerdo algo importante…

Es la década de los ochentas. Nos encontramos en una reunión de personas de clase alta. Todos se ven felices y lucen sus mejores galas; jóvenes y viejos de todas las edades, mujeres maduras y algunas jovencitas. Alrededor de la gran mesa, se está brindando por algo. Romualdo y Miriam se encuentran entre los presentes. Miriam, enternecida, apoya su cabeza sobre el hombro de su padre.

Una pareja es la festejada, se trata de Cristina y Edgar. Ella apoya su cabeza en el hombro de él. Edgar utiliza anteojos y tiene su barba de candado.

Una joven elegante toma de su copa de champagne mientras observa con cierta tristeza a la pareja feliz. Se trata de Eleanor. La pareja formada por Edgar y Cristina se besan entre la algarabía de la familia e invitados. Eleanor lleva discretamente una de sus manos al vientre. Más tarde, en privado, ella les revelaría algo…

- No, no puedes casarte con ella. Estoy esperando un hijo… tuyo.

- No estoy tan seguro. Supe de tu aventura con el indio ese, el tal Cánek.

- Eso fue únicamente algo físico. A quien amo es a ti.

- No tienes vergüenza.

Eleanor medita unos segundos.

- Te diré lo que haremos. El niño desaparece y olvidamos todo.

- ¿Serías capaz?

- Si con eso vuelves conmigo.

- Yo te voy a decir lo que harás. Sabes que Cristina no puede darme hijos. Vas a tener al bebé. Y nosotros lo criaremos.

- ¿Me dejas por una que no puede concebir, por mi hermana?

- Sí.

- ¿Y si me niego a dar a luz?

- Entonces le revelaré a tu padrino, el licenciado Romualdo Pérez-Gómez, la clase de fichita que eres. A ver si te sigue apoyando en tu “meteórica” carrera política.

Eleanor mira con odio a Edgar. Medita un momento la respuesta.

-       Tendrás al niño. Seguro que sí.
-        
Edgar sale de la habitación.

Eleanor regresa al presente. Está tirada en el piso. Con la mejilla apoyada en el mosaico. Mira fijamente hacia algún punto. Eleanor desaparece en el aire, disolviéndose. Tocan a la puerta.

-       ¿Eleanor, estás ahí?
-        
Entra Racthfield a la oficina. No hay nadie. La hoja impresa de la fotografía no editada, está en el piso. Ratchfield la levanta. Mira la foto. Se da cuenta de la presencia de Edgar. Pisa algo que cruje. En el piso se encuentra el frasco de las grageas, completamente hecho añicos.

El cajón del escritorio donde Eleanor guarda sus grageas es abierto por Ratchfield. El cajón está vacío.


(IV)

Timmy se introduce al departamento. No cierra la puerta de entrada. Viene descalzo. Está cansado, enfadado. Toma asiento frente a la televisión y la enciende con el control remoto.

En la tv: aparece un canal de videos musicales.

Timmy observa sin mirar la televisión. Una lágrima comienza a nacer en el ojo de Timmy. Parece que el cantante del video lo está mirando desde la tv. Timmy comienza llorar en silencio, sin dejar de ver la tv.

Eleanor se introduce al departamento. Ella mira a Timmy con desprecio. Timmy se hace ovillo. Se acaba la canción en la tv. Timmy le pone "mute".

-       Timmy.
-        
Timmy levanta la mirada, Eleanor está junto a él.

-       Vine a prevenirte. La policía viene en camino.
-        
Timmy sigue hecho ovillo.

- Ya saben que tú mataste a Cánek. Van a meterte a un reformatorio... ¿no lo entiendes?

- De todas formas ya no me queda nada...

- Ay, pobrecito de mi niño.

Eleanor lo abraza.

-       ¿Por qué nunca me dijiste que tú eras mi madre?
-        
-       Tuve miedo de que te avergonzaras de mí. Pensé que estarías mejor con mi hermana y su marido…
-        
Timmy escucha, entristecido. Siguen abrazados.

-       …siempre creí que era mejor que Cánek nunca se enterara que él era tu verdadero padre.
-        
Timmy recuerda algo…



Timmy deja la pistola a un lado del cuerpo de cánek. Al hacerlo, se percata del lunar que Cánek tiene en el brazo. Timmy mira el suyo, en el mismo brazo y el mismo lugar. Timmy cubre su propio lunar con la mano.



Timmy regresa al presente. Eleanor con  él.

- ¿Por qué dejaste que me encerraran?

- Para protegerte, mi vida. La gente común no entiende a las personas sensibles como tú.

Eleanor está frente a Timmy. Ella le da un beso en la mejilla. Timmy mira hacia abajo, con melancolía. Se escuchan las sirenas de las patrullas que se acercan.

-       Escapa.
-        
Ella restriega su afectuosamente su nariz contra la cara del otro. Cierra los ojos al hacerlo.

-       Muéstrales tu valentía.
-        
El sonido de las patrullas aumenta.

(V)

Terry maneja. Va a bordo de su “bocho”. La acompañan el Travesti y Rudy. Suena el celular de Terry.

-       ¿Diga?
-        
Ratchfield al teléfono. Va de bajada en el elevador del edificio de las Oficinas del Partido.

-       ¿Terry? Creo que Eleanor ya sabe donde se encuentra Timmy.
-        
- No me diga. Fue al colegio asiático.

- ¿Cómo lo supo?

- ¿soy una detective, no?

Rudy y el Travesti intercambian miradas.

En el departamento de Edgar, Eleanor toma de la mano a Timmy y se lo lleva rumbo a la salida. En el camino, Timmy pisa los restos del torito de cerámica. Como está descalzo, los pedazos le hacen cortadas en los pies. Eleanor no se da cuenta.

Timmy no siente dolor alguno y siguen su camino rumbo a la salida. En el camino, va dejando una señal de su paso, sus huellas marcadas con la sangre de las plantas de sus pies.

Ratchfield sigue hablando al celular.

-       Hay algunas cosas que usted ignora sobre Eleanor. Timmy está en peligro.
-        
Terry, celular en mano, rebasa bruscamente a un auto. Rudy y el Travesti apenas tienen tiempo de afianzarse de alguna parte.

- Escogió un pésimo momento para venir con revelaciones melodramáticas, Ratchfield.

- Debe saber que Eleanor ha estado toda su vida bajo medicación antipsicótica… y sospecho que ha suspendido el medicamento desde hace tiempo.

Terry aprieta a fondo el acelerador del auto.

(VI)

Hay muchos alumnos del colegio mirando hacia arriba del edificio del colegio. Timmy está parado en el borde. Entre los curiosos se encuentra Maggie, angustiada. Está en la periferia de la muchedumbre.

Dos patrullas de la policía están a la entrada del edificio. Los policías observan hacia arriba. Uno de ellos utiliza prismáticos. Los uniformes de los polis son de color verde pastel. Los colores de las patrullas hacen juego con sus uniformes. Las torretas de los vehículos están encendidas, son de color amarillo y verde.

- ¿Es él, pareja?

- De acuerdo con la descripción que me dio la señora que llamó, sí.

Timmy, derrotado, observa el panorama nocturno de la ciudad que se extiende frente a él. No llora. Esta parado en el borde del edificio. Detrás de él, se puede ver la huella dejada por sus pies manchados de sangre, originadas en el piso de abajo.

El auto de Kaira se estaciona frente al edificio del colegio. Los ocupantes del vehículo se extrañan al ver a la muchedumbre.

-       ¿Hay alguno entre ustedes que conozca a ese muchacho?
-        
Maggie y Edgar escuchan al mismo tiempo. Ella intenta llamar la atención. Pero los policías no la ven (está demasiado lejos). Edgar también se acerca, abriéndose paso entre la gente. Todos los curiosos se miran entre sí, cuchichean.  Maggie intenta abrirse paso. Edgar le lleva ventaja.

- Yo, yo lo conozco. Hey.

Maggie ya va a llegar. Pero Edgar le gana.

-       Es mi compañero de departamento.
-        
Edgar corre al interior del edificio.

En la azotea, Timmy observa el panorama que se extiende frente a él.

Edgar va a bordo del aparato. Impaciente. Cada vez que el elevador pasa un nivel, se escucha un pitido electrónico.

Timmy observa el panorama que se extiende frente a él.

-       No te doblegues ante ellos. No permitas te hagan más daño – le dijo Eleanor.
-        
Terry llega en su automóvil. Sale del auto. Mira a Timmy.

- ¡Se va a matar! – dijo el Travesti.

El auto de Terry se ha estacionado detrás del Gran Marqués de Eleanor.

Kaira, que está cerca, nota que Terry le ha quitado el seguro a la funda de su pistola.

-       No, lo van a matar. – aclaró Terry.
-        
En un rápido e inesperado movimiento, Kaira toma la pistola de Terry y corre hacia el interior del edificio.

-       ¡No, señorita… espere! – gritó Terry a Kaira, inútilmente.
-        
Edgar va a bordo del aparato. Impaciente.

-       Así te burlarás del destino. – le dijo Eleanor a Timmy
-        
Kaira, revólver en mano, mira el indicador del elevador. El aparato va subiendo.

Timmy cierra los ojos. Está a punto de lanzarse. En eso se escucha la voz de Edgar.

-       Timmy, espera.
-        
Edgar acaba de llegar a la azotea

-       No hay necesidad de que lo hagas. Nadie desea que lo hagas.
-        
Timmy abre los ojos. En su rostro, muestra miedo. Se escucha un revólver que se amartilla. Edgar voltea hacia la fuente del sonido.

-       Déjalo en paz.
-        
Eleanor está apuntándole, decidida.

En el lobby, el indicador muestra que el elevador comienza a bajar. Se detiene. Impaciencia en Kaira. El indicador vuelve a bajar. Se detiene. Kaira gira sobre sus talones y rápidamente se dirige hacia las escaleras.

Regresamos con Edgar asombrado. Eleanor le apunta. Timmy presente.

-       ¡Es su hijo, Eleanor!
-        
Timmy ve con temor la discusión entre los otros dos. Edgar observa con asombro a Eleanor.

- Desde el principio estabas de acuerdo con Miriam, ¿no es así?

- No sé de qué me habla, señora.

- Los dos querían burlarse de mí ¿verdad?

Edgar sigue asombrado. Eleanor no está viendo a Edgar Ayudante, sino a Edgar Embajador.

-       ¿Por qué siempre me traicionas?
-        
Eleanor dispara. Timmy grita.

Kaira sube apresurada las escaleras.

Edgar ha recibido el balazo en una pierna. Está en el suelo, presa del dolor. Timmy observa angustiado la escena.

-       ¿Por qué preferiste a mi hermana? ¿Por qué entonces te acostaste primero conmigo, eh?
-        
Edgar está indefenso en el suelo.

-       Mamá, déjalo. Él no es el Edgar que tú conociste.
-        
Eleanor continúa apuntando a Edgar. Ella sigue viendo a Edgar Embajador, en su mente.

-       Tampoco es el que fue tu amor – aclaró Timoteo.
-        
-       ¡No sé de qué me habla Eleanor, me llamo Edgar Hernández, igual que su difunto marido, pero no soy él!
-        
Eleanor amartilla nuevamente el revólver.

- Nunca fuiste mi marido. No quisiste.

- Madre, Edgar no tiene nada que ver en esto.

Eleanor sigue apuntando a Edgar.

-       Necesitas que te castigue otra vez, ¿eh? Como cuando dejé entrar al terrorista a la embajada.
-        
Eleanor recuerda…

Eleanor tiene la mano en la reja de acceso. El terrorista lleva consigo la maleta explosiva, camina en dirección a la embajada. La mirada entre ambos es de complicidad.

Eleanor va a disparar contra Edgar.

-       Nunca voy a perdonar tu abandono.
-        
Timmy se lanza contra ella. El arma se dispara en el aire. Ambos caen al suelo. En su lucha, Eleanor y Timmy giran sobre el piso y se acercan a la cornisa del edificio.

Eleanor tiene la pistola en su mano. Eleanor y Timmy se mueven muy rápido… los luchadores llegan hasta el borde del edificio. Ambos van a caer al vacío.

-       ¡Hijo, suéltame!
-        
Ambos se despeñan. La multitud deja escapar un grito sordo de horror.

Timmy refleja dolor en su rostro. Su brazo tiene que sostenerlo tanto a él como a Eleanor. Están colgando en el vacío.

-       ¡Tú fuiste el causante de que Edgar me abandonara, bastardito! – gritó Eleanor a Timoteo.
-        
Timmy está afianzado del tubo y Eleanor está agarrada de uno de los tobillos de Timmy. En la otra mano sostiene la pistola.

Ratchfield se baja de su vehículo (un auto viejo). Mira al mismo tiempo hacia el edificio, asombrado.

La mano que sostiene a Timmy del tubo comienza a temblarle.

-       ¡Nunca debiste haber salido de la clínica! – dijo Eleanor.
-        
Kaira sube apresurada las escaleras. Revólver listo.

Edgar se arrastra por el suelo como puede. Se está acercando hacia el borde. Timmy se está resbalando.

-       ¡No eres sino un pobre desequilibrado sin futuro!
-        
Kaira sigue subiendo.

Las palabras de Eleanor afectan a Timmy. Cada vez se nota más desconsolado.

-       ¡Eres producto de un accidente!
-        
Las lágrimas corren por el rostro de Timmy.

Kaira llega al piso 15. Se da cuenta que las huellas de sangre de los pies de Timmy provienen del departamento de Edgar. Kaira debe tomar una decisión ¿sube o…?

Edgar está más cerca del borde, ya casi llega.

-       ¡Ojalá y nunca te hubiera concebido!
-        
Timmy se sigue resbalando.

-       ¡Aunque sobrevivas nunca lograrás que alguien te quiera!
-        
Edgar asoma su cabeza. Angustia en Timmy. Eleanor no está mirando el rostro de Edgar Ayudante, sino el de Edgar Embajador.

-       Miserable traidor…
-        
Eleanor apunta el arma hacia Edgar. Éste se queda paralizado.

Kaira, usando las llaves del departamento, entra al departamento de edgar.

Terror en Timmy. Ira en Eleanor.

Kaira se da cuenta que Eleanor está exactamente frente a ella, al otro lado de la ventana.

El dedo de Eleanor está a punto de activar el gatillo. Hay una mirada de decisión en Timmy.

Kaira apunta la pistola hacia Eleanor. Ésta se da cuenta, se miran mutuamente. Kaira, decidida. Eleanor, asombrada.

Eleanor deja de amenazar a Edgar y ahora apunta hacia Kaira.

Timmy se da cuenta que Kaira está en peligro y suelta su mano de donde se sostiene.

Kaira se queda "congelada" en la posición de “fuego”. Eleanor grita.

El domo de vidrio de entrada al edificio se acerca vertiginosamente. Se escucha el siseo del aire cuando un cuerpo va en caída libre. Luego, el estrépito del vidrio al estrellarse)

Debajo de la destrozada cúpula de entrada al edificio, los rostros inermes de Timmy y Eleanor han quedado con los ojos abiertos. Uno frente al otro.

Rudy observa, desde la banqueta, los cuerpos.

Vemos las manos de Eleanor y Timmy, muy cercanas.

Ratchfield observa, desde la banqueta, los cuerpos. Su mirada es de disgusto.

Un delgado riachuelo de sangre sale del cuerpo de Timmy. En dirección a la banqueta. El Travesti observa, desde la banqueta, los cuerpos.

Maggie observa al cuerpo de Timmy. Lágrimas transparentes de color verde resbalan por la mejilla de la muchacha.

Un delgado riachuelo de sangre sale del cuerpo de Eleanor. En dirección a la banqueta.

Los riachuelos siguen caminos paralelos. Ambos en dirección a la banqueta. Vemos los pasos de la gente que pasa apresurada pero que evita pisar el rastro.

Akachi observa, desde la banqueta, el río. Su mirada es de desconcierto.

Los riachuelos comienzan a converger. Se unen en uno solo.

Carlos observa, desde la banqueta, los cuerpos. Saca una cámara fotográfica portátil (del interior de su chamarra) y comienza a hacer su trabajo.



Edgar está tendido en el piso, desangrándose. Mira al cielo con amargura. Terry le está colocando un torniquete en la pierna. Utiliza un pedazo de la camisa de Edgar. Llega Kaira, inmediatamente se acerca a Edgar y lo abraza. Él la abraza a ella, con fuerza. Terry se levanta, los observa un instante y después da media vuelta y los deja solos.



Vemos el riachuelo de sangre que llega hasta una coladera; la sangre se filtra por las rendijas. Desde lo alto, un letrero promocional a favor de Eleanor vigila la ciudad. Las luces que iluminan el letrero parpadean y finalmente se apagan.

FIN DEL CAPÍTULO 6




FIN DE "Extraña Alma Gemela"